La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) lamenta profundamente el fallecimiento de Manuel de la Calva, producido este 26 de agosto. Socio de esta entidad desde 1960, nuestro querido Manuel registró un total de 766 obras, también fue miembro de la Junta Directiva de SGAE y recibió la Medalla de Honor en 2024, máxima distinción que concede la entidad por su contribución a la sociedad y reconocimiento a su trayectoria profesional.
Por expreso deseo de su familia, la sede de SGAE en Madrid acogió sus restos mortales. La capilla ardiente quedó instalada durante el miércoles, 27 de agosto de 2025, de 11.00 horas a 20.00 horas. A lo largo del día, casi un millar de personas (930 concretamente) se acercaron físicamente a dar el último adiós a este artista irrepetible. Ciudadanas y ciudadanos que quisieron estar cerca de su familia para agradecerles la felicidad que el artista ha proporcionado a generaciones distintas con sus inolvidables canciones. Numerosos compañeros de profesión (Miguel Ríos, Carlos Toro, Massiel, José Miguel Fernández Sastrón, Alberto Comesaña o José Manuel Parada) y representantes institucionales (el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco o la alcaldesa de Madrid en funciones, Inmaculada Sanz) también acudieron para sumarse a este homenaje póstumo. Ramón Arcusa, la otra «mitad» del Dúo Dinámico, estuvo acompañado a la familia de Manuel durante todo el velatorio. Fue el primero en llegar y el último en irse; eran las últimas horas que iba a pasar junto a su «alma gemela, mi hermano», en sus propias palabras.
El funeral será el 11 de septiembre en Madrid
El funeral de nuestro querido Manuel de la Calva será el jueves, 11 de septiembre en la parroquia San Juan de la Cruz, a las 20.45 horas (Plaza de San Juan de la Cruz, 2, 28003 Madrid).
Autor capital de su generación o de cualquier otra, Manuel de la Calva alcanzó el éxito creativo y la popularidad junto a Ramón Arcusa en el Dúo Dinámico, que se convirtió en el primer fenómeno de fans en la música moderna española con impacto también en América. Pero, además, creó un repertorio de alcance internacional, desde el popular “La la la” de Massiel hasta “Soy un truhán, soy un señor” o “Quijote”, de Julio Iglesias.
«Las canciones de Manuel han acompañado los cambios que se han vivido en España y evidencian la transcendencia que tiene el creador para una sociedad”, ha manifestado Antonio Onetti, presidente de SGAE. «Queremos enviar nuestro cariño a la familia y seres queridos de Manuel de la Calva y un abrazo fuerte a nuestro socio Ramón Arcusa, su compañero y hermano».
El legado de un autor imprescindible
Manuel de la Calva Diego (Barcelona, 15 de febrero de 1937) ejercía como delineante en una empresa aeronáutica cuando conoció a Ramón Arcusa (Barcelona, 10 de diciembre de 1936), un compañero de trabajo con el que pronto formaría el Dúo Dinámico, un emblema de la música moderna en español a ambos lados del Atlántico.
Desde la publicación de su primer EP en 1959, De la Calva y Arcusa experimentaron una enorme acogida. Se convirtieron en el primer fenómeno de fans de la música moderna española, consiguieron grandes ventas y, sobre todo, construyeron un repertorio de mérito incalculable practicando diferentes estilos entre la canción ligera, la balada romántica y el pop. También protagonizaron cuatro películas. Fueron pioneros de mil modos que podrían ser analizados desde los puntos de vista social o comercial, pero, antes que nada, escribieron himnos como “Quince años tiene mi amor”, “Quisiera ser”, “Perdóname”, “Mari Carmen”, “Esos ojitos negros”, “Amor de verano” o “Resistiré”, recuperada por la sociedad española como grito resiliente durante la pandemia de covid-19, en 2020.
Además del cancionero escrito para el Dúo Dinámico y al margen de este proyecto, Manuel de la Calva participó en composiciones para artistas de la talla de Julio Iglesias, Nino Bravo o, por supuesto, el clásico “La, la, la” con el que Massiel ganara el festival de Eurovisión en 1968.
En total, docenas de canciones que, primeramente, conquistaron a los y las jóvenes de los años 60 y 70, cuando la sociedad española necesitaba aire fresco y color. Y, desde entonces, se han convertido en algo más importante: un legado eterno que nos cuenta quiénes somos y quiénes hemos sido.
Hoy despedimos al maestro Manuel de la Calva, autor y hombre de música, pero su obra se queda para siempre. Los socios y socias de SGAE te agradecen tu dedicación y tus canciones, maestro. Seguiremos recordándote.




