#PionerasSGAE Gertrudis Gómez de Avellaneda, antes de «La cabaña del tío Tom»

Actualidad, Artes escénicas

#PionerasSGAE Gertrudis Gómez de Avellaneda, antes de «La cabaña del tío Tom»

28 de marzo de 2019

Comparte esta noticia

Pioneras SGAE es un homenaje a compositoras, dramaturgas, escritoras, cineastas, coreógrafas, actrices, bailarinas y cantantes del siglo XX, cuyo talento y empuje son un referente para las creadoras contemporáneas 

Todas las #PionerasSGAE

Socia SGAE como dramaturga, la escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda (Cuba, 1814-Madrid, 1873) es una de las precursoras de la novela hispanoamericana, y una de las figuras clave del Romanticismo hispanoamericano. El tratamiento que da a los personajes femeninos de sus obras la convierten en precursora del feminismo.

Su novela Sab (1841) se considera la primera novela antiesclavista ya que es anterior a la mucho más conocida La cabaña del Tío Tom (1852), de Harriet Beecher Stowe.

Fue también dramaturga. En el CEDOA de la SGAE conservamos sus obras El heóre de Bailén, en colaboración con Adelardo López de Ayala; La hija del rey René, una adaptación de una obra francesa, 1855; Simpatía y antipatía, 1855; Tres amores, 1858;  Oráculos de Italia o Los duendes de palacio; y Baltasar, 1858, considerada la última obra maestra del Romanticismo.

Precisamente una carta firmada por Gertrudis Gómez de Avellaneda es el documento más antiguo de una autora mujer que conservamos en el Archivo de la SGAE. Se trata de una misiva fechada en Sevilla el 24 de agosto de 1839 y dirigida a Manuel Cañete a Cádiz, agradeciendo la invitación que este le había hecho para colaborar en su periódico La Aureola. La escritora le envía una traducción, y le anuncia más escritos que le pide que publique bajo seudónimo. “La Incógnita” o “La Peregrina” son los seudónimos habituales que usaba la escritora y poetisa en la prensa española.

 

Su intento de ingresar en la Real Academia Española (RAE) fue rechazado, como les ocurriría a Emilia Pardo Bazán y a María Moliner. De hecho, hubo que esperar hasta 1979 para que la RAE aceptase a la primera mujer, Carmen Conde.

Únete a la SGAE, registra tu obra, y comienza a obtener los beneficios generados por derechos de autor