Creadores piden legislar los ‘buy-out’


 


 


 


 


 


 


 


 

3 de febrero de 2026

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Una representación de compositores y autores de canciones europeos, junto con sus entidades de gestión colectiva, se han reunido hoy con responsables clave de la toma de decisiones de la Unión Europea (UE) para abordar el fenómeno, antiguo pero en constante crecimiento, de las prácticas coercitivas de compra de derechos (buy-out) que afectan gravemente a los compositores audiovisuales.

El encuentro, celebrado en el Parlamento Europeo   de Bruselas y organizado por la eurodiputada Leire Pajín (S&D, España), ha estado coorganizado por la Alianza Europea de Compositores y Autores (ECSA) y el Grupo Europeo de Sociedades de Autores y Compositores (GESAC). El foro ha supuesto una plataforma para que los autores compartieran sus experiencias y reclamaran medidas concretas a nivel europeo contra estas prácticas contractuales perjudiciales.

Las cláusulas de buy-out obligan a los autores musicales a ceder total o parcialmente sus derechos a cambio de un pago único inicial, generalmente bajo, lo que conlleva la pérdida de control sobre sus obras y elimina cualquier posibilidad de recibir una remuneración justa por las explotaciones futuras. Estas prácticas, a menudo impuestas por actores globales no europeos —principalmente plataformas de vídeo bajo demanda (VOD) con sede en Estados Unidos—, eluden el derecho de la UE y su principio fundamental de remuneración adecuada y proporcionada.

En este contexto, la eurodiputada Leire Pajín ha subrayado el papel del Parlamento Europeo en la defensa de los creadores:
«El Parlamento Europeo ha trabajado intensamente para abordar las prácticas coercitivas de buy-out que afectan a los creadores musicales en toda Europa. La Comisión Europea ha confirmado la importancia de los principios consagrados en la Directiva sobre derechos de autor, incluida la remuneración adecuada, que también debe garantizarse frente a servicios con sede fuera de la UE que operan en Europa. Ahora es necesario avanzar hacia compromisos firmes para evitar la elusión de las normas europeas mediante leyes y jurisdicciones extranjeras».

A pesar de los esfuerzos previos de ECSA y GESAC para combatir estas prácticas, las cláusulas de buy-out siguen siendo habituales en los contratos y continúan afectando gravemente a los medios de vida de los autores musicales. Para Helienne Lindvall, compositora y presidenta de ECSA, la situación es urgente: «El uso perjudicial de los contratos de buy-out se ha convertido en un problema generalizado. Con el creciente dominio de unos pocos grandes servicios de streaming con sede en Estados Unidos, estas prácticas suponen un enorme obstáculo para la remuneración justa de nuestros miembros. Es absolutamente crucial que los artículos 18 a 23 de la Directiva de Derechos de Autor de 2019, incluido el principio de remuneración adecuada y proporcionada, no sean eludidos por los grandes actores del mercado».

El encuentro también ha puesto de relieve la necesidad de reforzar la protección de la cultura europea. En este sentido, David El Sayegh, presidente de GESAC, ha insistido en que la defensa de los creadores es una prioridad europea: «Poner fin a las prácticas abusivas de buy-out y garantizar una remuneración justa y proporcionada para los creadores es un imperativo europeo. Las organizaciones de gestión colectiva desempeñan un papel clave para hacer cumplir este principio y proteger los derechos de los creadores en toda Europa».

Desde la perspectiva de los propios autores, las consecuencias de estas prácticas son especialmente graves. Jesper Hansen, compositor de cine y vicepresidente de ECSA, ha explicado: «Es imposible predecir el éxito de una obra en el momento de su creación. Por eso, los derechos de autor derivados de su explotación son una fuente de ingresos esencial. Las cláusulas de buy-out contradicen por completo el concepto de remuneración justa y, además, muchos compositores carecemos del poder de negociación necesario para oponernos a ellas, por miedo a ser excluidos de futuras oportunidades laborales».

Por su parte, el compositor español de cine Roque Baños, socio de SGAE, ha incidido en la pérdida de control creativo y económico que implican estos contratos: «Por un precio fijo, el autor se ve obligado a renunciar a los derechos de su obra hasta perder el control absoluto sobre ella. En muchos casos, estos contratos incluyen cláusulas que obligan a permitir la sincronización de la obra en producciones audiovisuales futuras y desconocidas. Como autor y compositor, me veo forzado a permitir que terceros se beneficien de mi trabajo sin recibir ninguna compensación, e incluso a renunciar a mis derechos morales».

Los participantes han coincidido en la necesidad de que la Unión Europea adopte medidas legislativas firmes para garantizar que el derecho europeo se aplique a todos los actores del mercado, incluidos los gigantes digitales con sede fuera de la UE, y para asegurar un futuro sostenible para los compositores y autores europeos en la era digital.

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