SGAE homenajea a Rafael Azcona

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SGAE homenajea a Rafael Azcona

18 de septiembre de 2026

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La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) conmemora el centenario del nacimiento de Rafael Azcona (Logroño, 1926 – Madrid, 2008) con la exposición Vidas de Rafael Azcona, concebida como un álbum de recuerdos que recorre las numerosas y prolíficas facetas creativas y vitales del escritor y guionista. La muestra se inaugura el próximo martes 29 de septiembre y podrá visitarse hasta el 30 de octubre, de 16 a 21 horas, en la sede de SGAE en Madrid (Palacio de Longoria, c/ Fernando VI, 4). La entrada es libre. Como parte de este homenaje, la entidad también ha colaborado, junto con Mercury Films, en la restauración de El verdugo, película de 1963 escrita por Azcona junto al director Luis García Berlanga. La programación se completa con un ciclo dedicado al guionista, en el que se proyectará la película, y dos mesas redondas.

Comisariada por Bernardo Sánchez Salas (guionista y dramaturgo, ganador en 2001 de un Premio Max por su adaptación de El verdugo de Azcona, a quien además ha dedicado varios libros y ensayos), la exposición se complementa con una pieza audiovisual, titulada Rafael Azcona, dos o tres cosas que sabemos de él, realizada por David Trueba. El cineasta ha tratado de indagar en la filosofía de vida del creador homenajeado mediante “un recorrido por algunas secuencias de películas en cuya escritura colaboró. Ahí se pueden intuir ciertos elementos recurrentes de su modo de pensar, de su manera de ver el mundo”, revela Trueba. “Rafael Azcona ha sido un poderoso narrador que ha dejado una huella inmensa a la hora de contarnos a nosotros mismos como sociedad”, subraya. El montaje se exhibirá ininterrumpidamente en un espacio específico de la muestra acondicionado a modo de sala de proyección de época.

La muestra reúne numerosos documentos originales, ejemplares de sus novelas, publicaciones históricas, material gráfico y objetos personales, entre otras piezas, cedidos por la Fundación Mingote, la Biblioteca Rafael Azcona de Logroño, el Instituto de Estudios Riojanos, el Museo de Historia de Madrid, la editorial Pepitas de Calabaza y diversas colecciones particulares.

Entre ellos, figuran una serie de cuartillas con poemas mecanografiados por el propio Azcona a comienzos de los 50, antes de abandonar su Logroño natal, y primeras ediciones de las novelas que publicó tanto con seudónimo como con su propio nombre. También se exhibe una selección de sus artículos y viñetas publicados entre 1954 y 1956 en el diario Pueblo, y ejemplares de la revista satírica La Codorniz, donde dio a luz a su repelente niño Vicente.

La vicepresidenta por el Colegio Audiovisual de SGAE, Inés París, explica el objetivo del homenaje. “Con esta muestra, SGAE, sus autores y autoras, hemos querido rememorar y celebrar el universo creativo de Rafael Azcona. Lo que llamamos sus muchas ‘vidas’, ya que, además de escribir un número asombroso de las películas más importantes del cine español del siglo XX, demostró también su inagotable talento en el terreno de la novela, la poesía, el periodismo o la ilustración. Es, sin duda, el ‘padre’ de los guionistas españoles y todo un referente de nuestra cinematografía, que desde distintos frentes supo retratar magistralmente nuestra sociedad de los años de la posguerra”, apunta.

El presidente de SGAE, Antonio Onetti, destaca la dimensión y vigencia de la obra de Rafael Azcona. “Celebrar su centenario es una oportunidad para acercarnos de nuevo a uno de los grandes autores de nuestra cultura. Azcona tuvo una mirada única para observar y contar la sociedad española, sus contradicciones, sus dificultades y también sus absurdos, siempre desde la inteligencia, la ironía y un extraordinario sentido del humor”, afirma.

Azcona, un talento desbordante

Este recorrido por las vidas de Rafael Azcona permitirá a los asistentes adentrarse en sus distintas vertientes creativas, descubrir la destreza con la que se desenvolvía tanto con la palabra como con el dibujo y acercarse a su particular forma de entender el mundo y su propio oficio artístico.

El comisario de la muestra, Bernardo Sánchez, profundiza en las numerosas facetas del autor.  “Célebre internacionalmente por sus guiones cinematográficos, realizados a lo largo de toda su vida para algunos de los mejores directores del cine español e italiano, y considerado en nuestro país, y para varias generaciones distintas, como un maestro de la escritura para el cine y un referente profesional y personal imprescindible, Azcona, en el tiempo entre su juventud en la provincia y la bohemia madrileña de los años 50, también desarrolló otras actividades, como la narrativa, la poesía, el dibujo, el humorismo o las colaboraciones en prensa. Todas ellas están presentes en esta exposición”, asegura.

En el recorrido se podrá contemplar desde una pintura a la cera realizada por Azcona hasta un retrato a carboncillo del guionista dibujado por Javier Clavo y fechado en 1963, año en el que se estrenó la película El verdugo. También una reproducción del Cuadro de los poetas en el que, en 1957, el artista madrileño Pedro Gross inmortalizó a 79 bardos que habitualmente concurrían en los recitales Versos a medianoche del Café Varela. Rafael Azcona fue uno de ellos. En su libro Los ilusos, de 1958, retrató con maestría el ambiente bohemio y pícaro de las tertulias y veladas poéticas madrileñas de aquellos tiempos oscuros.

En la exposición figuran otras obras singulares, como dos felicitaciones de Navidad diseñadas por el autor logroñés en su ordenador mientras se familiarizaba con los programas gráficos de la época, que posteriormente envió a sus amigos. También se exhibe la estatuilla del artista José Carlos Balanza que Octubre Corto – Festival de Cine de Arnedo (La Rioja) entrega desde 2006 como trofeo del Premio Rafael Azcona; la partitura original de Rafael Azcona, compuesta por Carmelo Bernaola para la banda sonora de la película Pasodoble, de José Luis García Sánchez; fotocromos de algunos de sus largometrajes y otros documentos.

La muestra incluye también los guiones de cuatro proyectos en los que Azcona trabajó durante sus dos últimas décadas de vida, pero que no llegaron a materializarse: ¡Viva Rusia!, su última colaboración con Luis García Berlanga, con la que debía cerrarse la saga cinematográfica protagonizada por la familia Leguineche; Las hermanas del Don, coescrita con José Luis Borau; algunos de los guiones de la serie de televisión Crónicas urbanas, basada en relatos de Manuel Vicent sobre la vida en la gran ciudad; y El laberinto, adaptación para la pantalla de la novela Autobiografía, de Medardo Fraile.

Versión restaurada de ‘El verdugo’, ciclo de películas y mesas redondas

Además de la exposición, SGAE ha colaborado en la restauración de El verdugo, película de 1963 escrita por Azcona junto al director Luis García Berlanga. La nueva versión se proyectará el 23 de octubre en la Sala Berlanga (Andrés Mellado, 53, Madrid). La sesión incluirá un coloquio en torno a esta obra fundamental del cine español, con la participación del productor Enrique Cerezo, cuya empresa es titular de los derechos de la película, y de la directora general de SGAE, Cristina Perpiñá-Robert. La proyección se enmarca en un ciclo dedicado a Rafael Azcona que tendrá lugar del 20 al 24 de octubre en la Sala Berlanga y reunirá varias películas en las que trabajó como guionista.

Bajo el título Azcona, en Berlanga y más allá, el ciclo reunirá ocho películas con guiones de Rafael Azcona y ofrecerá un recorrido por la amplitud y diversidad de su trayectoria cinematográfica. La selección se aleja deliberadamente de algunos de sus títulos más conocidos para descubrir otras facetas de su obra, con películas italianas y trabajos realizados junto a cineastas como Carlos Saura, José Luis Cuerda o Fernando Trueba, entre otros.

El homenaje se completa con dos mesas redondas coordinadas por David Trueba, en las que actores y directores que conocieron de cerca al autor abordarán su figura y su obra. Se celebrarán los días 19 y 26 de octubre en la Sala Manuel de Falla de la sede de SGAE en Madrid (c/ Fernando VI, 4).

A propósito de Rafael Azcona

Nacido en Logroño en 1926, Rafael Azcona Fernández es considerado uno de los guionistas más relevantes del cine español y también uno de los más fecundos, con alrededor de un centenar de títulos escritos solo o en colaboración con otros autores. Cuando llegó a Madrid en 1951, sin embargo, su aspiración era la de labrarse un porvenir como escritor profesional. Así, en 1955 se estrenó con la novela Vida del repelente niño Vicente, a la que siguieron otras como Memorias de un señor bajito, El pisito, Los ilusos o Los europeos, y varios libros por encargo bajo los seudónimos de Jack O’Relly y Edward Mason. Para entonces, Azcona había iniciado ya sus colaboraciones en célebres publicaciones como la revista satírica La Codorniz o el diario Pueblo. Tanto en sus libros como en los artículos de esta primera etapa de su trayectoria artística estaban ya presentes las señas que marcarían su posterior carrera como guionista: la sátira, la ironía, el esperpento y un humor negro con los que abordó temas como la vejez, la muerte, la eterna frustración de las clases medias o la crítica a las instituciones tradicionales. En suma, un ácido retrato de la sociedad española de su tiempo.

Socio de SGAE, Azcona se inició como guionista con la adaptación de uno de sus propios libros, El pisito. Novela de amor e inquilinato, a petición del realizador italiano Marco Ferreri, con quien siguió colaborando en películas como El cochecito, Se acabó el negocio o Marcha nupcial. A lo largo de más de cinco décadas trabajó también con directores como Carlos Saura, Pedro Olea, José Luis García Sánchez, Fernando Trueba o José Luis Cuerda. No obstante, su nombre irá siempre asociado al del cineasta Luis García Berlanga, con quien conformó un tándem imbatible que dio pie a largometrajes que son ya clásicos de nuestra cinematografía: Plácido, El verdugo o La escopeta nacional.

El trabajo de Azcona ha sido reconocido con numerosos galardones. Entre otros, siete Goya, incluido el de Honor (1998), en reconocimiento a toda su trayectoria, el Premio Nacional de Cinematografía (1982), la Medalla de La Rioja (1987) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1994). Falleció en Madrid, a los 81 años, en 2008.

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