Las teleseries diarias, oficio de velocistas

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Las teleseries diarias, oficio de velocistas

14 de julio de 2020

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Dentro de la programación del ciclo ‘Creando en tiempos del Covid’, la Fundación SGAE ha convocado el coloquio ‘Dirigiendo una serie diaria’

En la cita, celebrada este 13 de julio, han participado Ana Vázquez, Asier Aizpuru y Silvia Pérez de Pablos, profesionales con amplia experiencia en este formato televisivo

“La serie diaria no necesita ser reivindicada”, dice el director Asier Aizpuru. “A lo largo de los años, hemos dignificado el formato creando buenos guiones y una buena narrativa, también visual. Ya no somos culebrones, sino series diarias. Antes había actores que se negaban a trabajar en ficción para televisión; ahora, esto ya no ocurre”.

Aizpuru lleva quince años trabajando en Amar es para siempre, una de las series televisivas más longevas todavía en emisión. Su afirmación se produce en el marco del coloquio Dirigiendo una serie diaria, convocado por la Fundación SGAE este 13 de julio y celebrado por videoconferencia. El encuentro digital, incluido en el ciclo de charlas Creando en tiempos del Covid, contó también con la participación de Ana Vázquez, que atesora dos décadas de experiencia en teleseries como El secreto de Puente Viejo o Bandolera. “La diferencia fundamental con respecto a las series semanales de prime time es el tiempo”, sintetiza ella. “Las series diarias manejan menos tiempo y menos dinero, y esto te obliga a una planificación genérica meticulosa. Sobre todo, para los rodajes en exteriores”. Este aprendizaje le ha resultado enormemente provechoso a Ana para acometer, recientemente, la serie Madres.

Crear series diarias es un oficio para velocistas con capacidad de reacción. Los equipos de producción ruedan 35 o 40 páginas de guion en un día, a veces generando doce mil minutos de ficción dramática a lo largo de un año. El director suele ser también realizador y su objetivo no solo es artístico: deben controlar todo el proceso, mantener el ritmo de producción y, en su constante pelea con el reloj, optimizar el tiempo. El volumen de trabajo es tal, y el ritmo tan intenso, que pueden ocurrir imprevistos. Y vaya si ocurren. A menudo, el guionista de plató tiene que adaptar las tramas sobre la marcha por un actor que se ha puesto enfermo o por una escena que se ha eliminado.

La guionista y directora Silvia Pérez de Pablos, directora institucional de Audiovisual en la Fundación SGAE, moderó y dirigió el coloquio. Con un currículo que incluye series como La señora o Periodistas, conoce de primera mano la presión que caracteriza el trabajo en este sector. Al dirigir la charla hacia este campo, Ana Vázquez confiesa “haber adelgazado por la tensión de este ritmo, aunque nunca he sufrido ansiedad; de todos modos, con los años he aprendido a mantener la calma y priorizar, porque lo contrario no sirve para nada y solo genera mal rollo en el equipo”. Asier Aizpuru considera esencial “saber delegar y liderar evitando broncas; resolver problemas en lugar de señalarlos; y repartir las tareas para no quemar energía y ser más productivo”.

La relación con los actores

En la producción de series diarias, un ejercicio caracterizado por el ritmo, la relación con los actores debe ser forzosamente fluida. En el proceso, Vázquez y Aizpuru reconocen el valor de la figura del coach, ese intermediario que trabaja con el elenco mientras, si fuese el caso, el director avanza en otros aspectos del trabajo.

No es sencilla la tarea de los actores y actrices en este formato. Ana Vázquez sostiene que “para un intérprete solvente, esto es un campamento que le da herramientas para aprender a afrontar su trabajo en el futuro”. Esto puede generar problemas cuando no se trata de un actor con tanto oficio. “A veces el casting nos ha ofrecido actores con muchos seguidores en redes sociales; personas populares, con buen aspecto, a las que podríamos dar una oportunidad. Pero, al ver la cantidad de páginas que debían memorizar, algunos han acabado colapsando y pidiendo la baja”.

Como alternativa a la memoria, es verdad que en algunas producciones latinoamericanas existe el hábito de actuar con un receptor de audio en el que los intérpretes, sobre la marcha, reciben sus frases. Pero a Vázquez no le gusta trabajar con apuntador: “Soy antipinganillo. La memoria de un actor es maravillosa. El pinganillo genera un retardo y crea un efecto mecánico”. Apoya Aizpuru: “El pinganillo resta intuición, libertad y espontaneidad. He trabajado con José Luis González Pérez, Macarena García, Víctor Clavijo, Jacobo Dicenta, María Barranco, Emilio Gutiérrez Caba… ¿Os imagináis a alguno de ellos actuando con pinganillo? Yo no”.

Ahora, la situación sanitaria derivada del coronavirus lo ha puesto todo un poco más complicado. “Retomamos el rodaje a finales de mayo y hemos tenido que sustituir besos por miradas”, confiesa Asier. “Creo que el espectador sabe interpretarlo igualmente. Pero, en los rodajes, casi dos meses después de regresar, seguimos manteniendo un protocolo de seguridad: mascarillas, pantallas y gel hidroalcohólico antes y después de cada contacto entre actores”.

La acogida a las series diarias permite augurarles un futuro seguro, también en la nueva normalidad. Esa continuidad podría darse en los canales generalistas en los que se forjó el formato, o quizá en las plataformas digitales. Seguirán fabricando ficción con la décima parte del presupuesto de una serie semanal de la franja nocturna, y luchando siempre contar el reloj. Pero, seguro, manteniendo las tramas melodramáticas vigentes no ya desde El súper o Calle nueva en los años noventa, sino desde Madame Bovary o Los Miserables a mediados del siglo XIX.

Creando en tiempos del Covid

La Fundación SGAE organiza el ciclo de coloquios digitales Creando en tiempos del Covid, un punto de encuentro entre creadores de diferentes disciplinas para conversar sobre su experiencia en el contexto actual y compartir reflexiones a futuro. Se trata de una actividad online (a través de la aplicación Webex) que se celebra cada lunes y viernes, hasta el 17 de julio, de 11:00 a 12:30 horas. El acceso es libre, previa inscripción en formacion@fundacionsgae.org.

El ciclo está integrado por diferentes coloquios que cuentan con la participación de relevantes autores en cada una de sus disciplinas (guion, artes escénicas y música). En su última jornada, titulada Conversando con dos referentes de la música contemporánea, los autores Consuelo Díez y Sergio Blardony departirán con Juan José Solana, compositor y presidente de la Fundación SGAE.

Las inscripciones son gratuitas y se realizan enviando un email de participación a formacion@fundacionsgae.org. En el asunto se indicará el nombre de la jornada en cuestión.

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