El presidente de la SGAE, José Miguel Fernández Sastrón, valora el nombramiento del ministro de Educación, Cultura y Deporte

Tras casi un año de parálisis institucional, la SGAE celebra que finalmente se haya puesto fin a una situación que impedía acometer los cambios que el sector cultural de nuestro país necesita, objetivo éste que la entidad ha venido denunciando desde hace mucho tiempo y de forma reiterada. Por ello, al nuevo gobierno, en especial al Ministro Íñigo Méndez de Vigo, le deseamos éxito, sabiduría y diálogo para llevar a cabo su tarea.

Sin embargo, la Sociedad de Autores y Editores lamenta que finalmente el Presidente del Gobierno haya optado por seguir una línea continuista evitando la creación de un Ministerio de Cultura independiente del de Educación y Deportes. Los profesionales de la creación artística confiábamos en disponer de un Ministerio volcado en la defensa de los intereses de este sector pero comprobamos que finalmente, se ha optado por compartir la cartera con los importantísimos retos que implica la política educativa. 

Son tantas las reivindicaciones que el colectivo autoral tiene pendientes de resolver por parte de los poderes públicos que parece complicado dar una solución a todas ellas en una sola legislatura salvo que se cuente con una firme convicción de la trascendencia que tiene la cultura para un país.

Una decidida apuesta por las enseñanzas creativas y artísticas desde los primeros años de vida y de escolarización, la promoción nacional e internacional de nuestros creadores, la difusión de los contenidos culturales autóctonos en los medios de comunicación públicos y la revisión de la fiscalidad de los profesionales de la cultura, se unen a otras demandas ya clásicas pero igual de imprescindibles como la bajada del IVA sobre los productos y servicios culturales o una verdadera inversión en la lucha contra la piratería digital.

Por último, y aun dejando muchos otros asuntos en el tintero, los autores esperan del nuevo gobierno, que se ponga de su lado, que es el lado de la Cultura, en la reivindicación de una justa y legítima compensación por la explotación de sus obras y creaciones en el ámbito digital: en especial, el valor económico generado por las obras creativas en el entorno online está beneficiando principalmente a la industria tecnológica sin que ésta lo comparta de manera equilibrada con quien lo hace posible, la industria cultural y quienes la conforman. El sector creativo, necesita del respaldo de los poderes públicos en esta dura negociación, en la que las partes no están en igualdad de condiciones.

Como siempre, los autores y editores de la SGAE, se ponen a disposición del nuevo ejecutivo para colaborar y llevar a término estas y otras reformas que el sector, y nuestro país, tanto precisan y que, sin ellas, condenarán a España a una segunda división cultural incompatible con su talento creativo y con su historia.